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MOSTRAR
mi fe en la bondad de mi vocación
aplicándome industriosamente
hasta lograr una buena reputación
por la alta calidad de mis
servicios.
BUSCAR
el éxito y exigir toda
remuneración o ganancia justa
que pueda merecer, pero rehusar
toda ganancia o recompensa que
pudiera resultar en menoscabo o
pérdida de mi dignidad, como
efecto del aprovechamiento de
alguna ventaja injusta, o de
acciones dudosas mías.
RECORDAR
que para desarrollar mi negocio
no es necesario destruir el de
otro; ser leal con mis clientes
y sincero para conmigo mismo.
DONDEQUIERA
que surja duda, en cuanto al
derecho o a la ética de mi
posición o acción hacia mis
semejantes, resolver esa duda a
costa de mi mismo.
PRACTICAR
la amistad como un fin y no como
un medio. Sostener que la
verdadera amistad existe no por
razón del servicio prestado,
sino que se acepta con el mismo
espíritu con que se realiza,
sin pedir nada por ello.
TENER
siempre presentes mis
obligaciones de ciudadano para
con mi nación, mi estado y mi
comunidad, profesándoles mi
lealtad constante de
pensamiento, palabra y obra, y
dedicándoles generosamente mi
tiempo, mi trabajo y mis
recursos.
AYUDAR
al prójimo consolando al
atribulado, fortaleciendo al débil,
y socorriendo al menesteroso.
SER
mesurado
en la crítica y liberal en el
elogio: construir y no destruir. |